Bogotá es una masa dura de nervios, una costra de concreto entre las montañas, una alucionación de un perverso creador, una constante tentación a la inexistencia, bogotá es un beso frio, una mujer de 8 millones de àtomos solitaria, un remordimiento de venas negras, un luto a intervalos, una prueba de odio, un pacto de no movimiento y una herida abierta.
Bogatá es el zumbido electrónico que me arrebata de mis sueños, es una eterna máscara de polución y melancolía, un espejismo... un rumor apocaliptico
No hay comentarios:
Publicar un comentario