La historia musical de mi ciudad viene de muchos nacimientos y muertes... sin embargo yo puedo hablar solamente de lo que ví... y es que no es poco lo que vimos todos los mortales, cuando a finales de los ochentas exterminaban a los símbolos de una tercera fuerza democrática y con ellos a todo un partido político... el fútbol se nos perfilaba como un nuevo opio y acabando el reinado del ciclismo en la preferencia del aficionado colombiano... por esos días se formaban grupos como La Pestilencia, después de que Hector Buitrago contactara a un tal Dilzon... lo curioso era que el hombre llevaba tres meses con su primer bajo eléctrico y no tendría idea de hasta donde llegaría la peste y él mismo cuando abandonara la peste para formar un grupo con Andrea Echeverry en 1990 llamado Delia y los aminoácidos... que luego fueron Los Aterciopelados.
Eran años donde en Bogotá sonaba mucho metal y el 4/4 tupá tupá del punk con influencia de bandas españolas... el circuito musical estaba compuesto por bandas como Distrito Especial, Hora Local... luego ocurriría el seudo boom del "rock en español" y bandas como estas pasarían del underground musical a profundidades abismales de los sonidos colombianos, mientras enterraban al señor Humberto Monroy, personaje que habría de traer el rock duro a colombia en los 60´s con bandas como Los Speackers... luego el formaría Génesis grupo que fusionaría los sonidos de la cordillera de los andes y un rock hippie un tanto tardío para aquellos años pero necesario para el alma.
A mediados de los noventa se avivaría la llama con el éxito de Los Aterciopelados y otros como La Derecha, Dogma Sinaca, Morfonia, Marlohábil y un sin fin de colaboraciones entre músicos que gestarían nuevas bandas... personajes como Carlos el "chato" Rivas y su Chatoband o el combo de Carlos Ivan Medina y Teto Ocampo que acompañaron a Carlos Vives... ellos fueron "La Provicia" aunque en realidad aquel ensamble debió llamarse "La provincia y carlos vives"... que en otra ocación serían "El Bloque" grupo que sería la selección colombia del rock y aquella larba creativa como muchos otros fueron gestando una aventurita musical llamada rock al parque que con 14 años de existencia es ya un monstruo en producción y un ritual anual para los amantes de la música de ésta ciudad.
Sí... es la música una droga tipo exportación, esa que se hizo con tarimas de canastas de cerveza y andamios viejos en viejas bodegas... esa que huye con sus hijos inconformes y peludos de las aceras de la calle 19 o de los parques susceptibles al humo cannábico, a esa bogotá del vino moscatel, del cuero de peche, de "ojo con la poli..", del bar... para esa ciudad va este escrito.
1 comentario:
Me gusta mucho como escribes, no lo dejes nunca....te mando saludos desde Benicasim espero que tengas el mismo sol que brilla aquí....seguiré imaginando con tu blog
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