lunes, 11 de mayo de 2009
De camino al río
De madrugada, de camino para el río en medio de la selva, rodeado de sonidos y caminos a ninguna parte me hallé un día, con algo de atención en el sendero unas pisadas algo raras... parecían de ser humano solo que una iba hacia adelante y otra hacia atrás... recordé de golpe a la curupira, una criatura que cuidaba de su selva haciendo perder a los forasteros, la curupira en lengua ticuna significa "espíritu de la selva"... antes de que me tragara la selva busqué una ceiba, de los cuales se dicen que son árboles centenarios y muy altos, los cazadores indígenas antes de adentrarse en la manigua acostumbran golpear tres veces a una ceiba y dejaban tabaco y chicha para pedirle permiso a la madre monte, en realidad duré poco más de dos horas escarbando senderos hasta que me tropecé con un gran árbol de protuberantes raíces, era sin duda la ceiba donde moraba la curupira... enseguida encontré en mi mochila una fruta, algo de agua y lo que iba a fumar en aquel monte, vacié lo que llevaba junto a aquel viejo gigante y golpeé tres veces su corteza, ande dos metros y el torrente del río se hizo escuchar con una nitidez que chocaba, había encontrado el camino.
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1 comentario:
esto que cuentas es real?
lo de la ceiba y lo de la curupira.
hace algunos años leyendo el libro mitos y leyendas lei sobre la curupira, pero yo como soy de esceptica con todo, no deje de serlo con esto.
y con lo de la ceiba, me acorde tambien de un mito sobre los que se adentran en la selva y navegan por el rio, y dice que solo se puede alumbrar con un fosforo y quien utiliza algo mas, se pierde.
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