Colombia es una tierra donde lo que se consume se parece a quién lo consume. Hablando del tema gastronómico que se puede asimilar a todo... los chicharrones ávidamente ingeridos por los comensales criollos solo son comparables a los "chicharrones" (por lo duros) que tiene el país por resolver, el dévil sistema cardiaco de la democracia colombiana está saturado de la "grasa" mafiosa y neoliberal, los huesos que tienen que roer a los más pobres solo se comparan a el famélico sistema hospitalario (el público, claro) y por supuesto con los mismos pobres.
Mucho cuidado con los cárnicos de precio sospechosamente económicos, pueden ser el reflejo de la politica colombiana pero digerido...!se imaginan¡, la ingesta de un "ratipincho" en cualquier cantidad podría causar la muerte o en el mejor de los casos eliminar el hambre por un par de días.
En pocas partes del mundo se ven las consecuencias de la hiperfagia social y a veces literal, el hombre siempre ha sido lobo para con el hombre.
Matan y comen del muerto, nos "consumismos" con las mismas, nos comen los "ísmos" y a menudo nos comemos entre nosotros (socialmente hablando¿no?), a pesar de que "perro no come perro" el hombre siempre será lobo para con el hombre, lo mejor será cuidarse para no ser la carne molida de la economía o la carne de cañón de un grupo armado... razones de sobras para alimentarse de vegetales y mucha hierba.
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