
Eramos dioses y nos volvieron esclavos.
Eramos hijos del Sol y nos consolaron con medallas de lata.
Eramos poetas y nos pusieron a recitar oraciones pordioseras.
Eramos felices y nos civilizaron.
Quién refrescará la memoria de la tribu.
Quién revivirá nuestros dioses.
Que la salvaje esperanza sea siempre tuya,querida alma inamansable.
Gonzalo Arango (1931 -1976)
2 comentarios:
La imposición de una cultura sobre otras es una ingente injusticia que destruye conocimientos y modos de vida ascentrales, así como la identidad de los pueblos indígenas, sin ninguna consideración.
Preciosas palabras. "Éramos hijos del Sol y nos consolaron con medallas de lata".
Un beso!
Buenísimo amigo, me gusta tu propuesta o la que expone el sitio con su gente. Vengo de mi amiga Ade y creo estuve antes, y obvio regresaré.
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