Toda mesa, luna o anca tiene su cuña, todo renacuajo tiene su lancha, toda espera tiene resignación... no hay bien que por bien convenga ni cara pálida que no se caiga.
Todo gato loco tiene su perro manso, toda gracia tiene su trampa... toda entrega tiene su reserva, no hay terco que no corone ni tierra que no de ganya... yo soy palo de la misma cuña.
Todo santo tiene su culpa, todo guapo tiene su arrisque, cada purga se santifica... ¡hay males que duran cien años y pueblos que lo resisten!.
...¡Yo soy palo de la misma cuña!.
1 comentario:
Prefiero las entregas sin reservas, quizá por eso tengo tanta cicatriz y siempre ando con algún morete.
Y chale, soy el gato loco sin su perro manso, esto debe ser una broma!
besos.
Publicar un comentario